domingo, 29 de enero de 2023

ESFORZARSE PARA TODO, O CASI

Me esfuerzo mucho por cosas que a lo mejor a los demás no les cuesta un esfuerzo bestial.

Y me siento orgullosa de esas cositas que a mí me parecen muy difíciles de hacer.

El orgullo de levantarme aún sin ganas, solo porque nadie me vea en la cama.

El orgullo de ir a clase o a trabajar con migraña, o con vértigos.

El orgullo de sonreír cuando solo me apetece llorar pero me pinto una sonrisa casi imborrable, y me pongo el vestido más bonito para parecer guapa ante el espejo.

Orgullosa cuando me enfrento a ese miedo que me aterra, porque un día me dijeron que para vencer al miedo, hay que enfrentarse a él.

Así que para ello a veces hago la maleta y viajo sola, o me adentro en una plaza abarrotada para vencer mi agobio a las multitudes.

Ya no me preocupa que la gente me vea tal cual soy, pues me siento orgullosa de mi forma de ser, de mi forma de vestir y de lo que he conseguido.

Orgullosa de no rendirme cuando todo parecía imposible, y así estar sin dormir hasta aprobar un examen que me tenía de los nervios.

El esfuerzo que a veces cuesta vivir cada día, de la misma manera, sin ganas, y acostumbrarse a una situación que no te gusta, pero no sabes como cambiar, y ojo, esto supone un esfuerzo, porque no es fácil querer hacer algo y no saber como.

Estoy orgullosa de pelear contra mí y contra mis monstruos y de ir ganando las batallas de cada día.

Porque ser yo no es fácil, pero es aunque suene algo egocéntrico, es maravilloso.


viernes, 27 de enero de 2023

CAOS ABRUMADOR

    Recientemente, en estos últimos diez días, las cosas no me han ido muy bien. Problemas de salud, familiares y sociales, que me estaban ahogando por momentos, quedándome bloqueado, preguntándome si una vez más, volvería a recaer a la depresión de la que me costó salir, despertando y alimentando un miedo, que creí tener olvidado.

    Cuando me suelo ver en estas circunstancias, el instinto me empuja a luchar a toda costa por mi supervivencia, pero de un modo impetuoso y escasamente racional, en otra palabras, el caos me estaba abrumando, me estaba devorando, y lo peor que podía hacer era luchar, para salvar este cúmulo de circunstancias negativas. 
    Para que puedan entenderme mejor, imaginen unas arenas movedizas, mientras más luches, más te hundes ¿Qué es lo mejor que se puede hacer? Nada. Aunque no lo crean, lo mejor es hacer nada, tan solo esperar un par de días, para recobrar la calma y así poder dominar la situación, hasta que alguien, nos tire una liana, una cuerda, de la que sujetarnos, y tirar con nuestras propias manos, poco a poco, sin nervios, hasta conseguir salir de esta situación tan agobiante.

    Y eso es lo que hice. La situación, no podía estar peor para mí estado emocional, así que me aislé un par de días en mi casa, sin dejar de hacer mis tareas rutinarias, como ir a comprar, acudir a un curso, lo que sea, e incluso, salir a tomar algo con mis amistades, dándole un poco de espacio a mi mente, para relajarse y después organizar un poco mejor las ideas.
    Con las ideas organizadas y aclaradas, ya solo me quedaba observar y analizar con atención, todos esos problemas, y los fui solucionando poco a poco, empezando por el más sencillo, con obvia solución, hasta resolver el más complejo. 
    Poco a poco y conservando la calma en todo momento, esperando al momento adecuado, para resolver estos entresijos, aplicando distintas herramientas y métodos, tanto emocionales como de autocontrol, conseguí salir de ese caos abrumador que me desbordó y recuperar mi estabilidad.

    Y sí, sé que es fácil decirlo, pero en ocasiones, para resolver un grupo de problemas, lo mejor es detenerse unos segundos, y contemplar las situaciones que nos rodea, y preguntarnos qué podemos resolver a corto y largo plazo, como las cosas que no podemos resolver. 
    De este modo, nos olvidamos por completo de lo que no podemos resolver, y priorizamos las circunstancias que sí podemos resolver, desde lo más sencillo, hasta lo más complejo.

    


viernes, 20 de enero de 2023

¿EL LUNES AZUL?

     Ya han pasado varios días, desde el conocido Lunes Azul, una pequeña tradición o manía, o como ustedes lo quieran llamar, de origen estadounidense, o eso tengo entendido, que al parecer, se celebra el tercer lunes de Enero. Para quienes no lo sepan, el Lunes Azul o Blue Monday, es el día más triste del año, según "americalandia", ese extraordinario país, en el que todo es posible. Literalmente, todo es posible, ya sea para bien o para mal.

    En mi opinión este pequeño invento, a diferencia de Halloween, San Valentín, o cualquier otra fecha, que haga más ameno el año, el Blue Monday, o Lunes Azul, es el invento más absurdo de todos. Un día para estar tristes porque sí. No lo sé ustedes, pero yo lo veo innecesario. No obstante, les contaré cómo pasé mi Blue Monday.

    Ese lunes, me encontré en mi bar de siempre, con mis amigos de siempre, contándonos pequeñas anécdotas, sugiriéndonos películas y series, que ver en diversas plataformas de televisión digital. Entre esas series y películas, surgió la temática de ciencia ficción, y viajes en el espacio, que dio pie, a que uno de nuestros compañeros, para que hiciera alarde de su conocimiento de su gusto y afición particular por la astronomía definiéndonos qué es una estrella, de la siguiente manera.

    Las estrellas son un cúmulo de gas en el espacio, que al estar comprimidas por la gravedad, relucen con fuerza, por un cúmulo de energía y reacciones termonucleares. 

    Esta elocuente y científica explicación, la resumí de un modo simple y posiblemente inculta, pero humilde manera: O sea, que una estrella, es un pedo. Y cuando se hace supernova, es como tirarse un pedo, cerca de un mechero. 

    Como pueden adivinar, las carcajadas fueron inmediatas entre mis compañeros, y por supuesto, la tarde siguió entre bromas y alentadoras conversaciones, basadas en las banalidades de la vida que nos hacen felices. Ahora que ya les he contado como fue mi Blue Monday, les formulo la siguiente pregunta:

    ¿Cuántos días al año, tienen ustedes días tristes, como para añadir uno más? ¿Acaso no es mejor, vivir lo más feliz posible? 

martes, 17 de enero de 2023

Ponga una mascota en su vida

Hace años que peleo contra mi mente, contra los miedos, contra el ánimo y la vida misma.

Y una de las cosas que nos recomendaron los amigos, los médicos.. fue tener en casa una mascota.

Y lo pensamos. Y lo tuvimos. 

Y fueron los 15 años más geniales de nuestra vida.

El día de mayo que Chusky llegó a nuestra casa, era como una bola blanca, que solo se posaba en su alfombra a dormir y nos dejaba un recuerdo amarillo por los muebles.

Nuestro perro, nuestro bichón maltés, nos daba aquellos besos que pedíamos al llegar a casa, él estaba el primero esperando que alguien llegara.

Estudiaba, cenaba, dormía... conmigo. 

Era ese amigo al que le contaba cosas y él me miraba, sé que no me entendía pero estaba, que era lo importante.

¿Qué tenía el día triste? Sin problema, Chusky se tumbaba en el sofá a mi lado, y me acariciaba con sus patitas. O me traía un juguete para que le encorriera por el pasillo. 

Siempre que le pedía salir, me decía que sí, él escogía la ruta y los árboles donde pararse a olisquear.

Nunca me dejó sola. Bueno, nunca hasta que decidió partir. entonces me dejó un hueco enorme. 

Pero para que siga conmigo veo todas las fotos que conservo de nuestros 15 años juntos.

Yo recomiendo, si vives sol@, y puedes, que tengas un perro o un gato, que compartas tu sofá, tu casa con un colega de cuatro patas. Es un ser fiel, que a cambio de todo su cariño, solo te pedirá salir de paseo todos los días, y un pienso de buena calidad.


domingo, 15 de enero de 2023

El hambre emocional. Algo que hay que controlar, si se puede.


Hoy os voy a hablar del hambre emocional. una sensación que nos hace comer de una manera injustificada.

Ocurre de manera frecuente en  personas con ansiedad, aunque también se da cuando alguna de nuestras emociones se ve alterada. (Tristeza, ira, depresión, soledad...).

En estos casos, la persona que lo sufre come de manera compulsiva, no se alimenta, por decirlo de una manera clara, engulle comida. 

NO se come una pieza de fruta para saciar esa sensación, Ingiere alimentos que le provocan una "felicidad falsa", un pastel  seguramente industrial, y después irá al frigorífico, se cortará un trozo de chorizo, o de lo que en ese momento encuentre. y como eso no la sacia, se come después un bollo con mantequilla y azúcar, se bebe dos vasos de refresco...

Se puede dar la circunstancia de aun no haber acabado un alimento y ya estar buscando que comer a continuación. Necesita comer para llenar su tiempo, para no pensar.

Es posible que mientras prepara la comida, se sirva un bol con frutos secos, con chips.... lo que sea.

Y llegará la hora de comer y se llenará el plato hasta rebosar, porque entonces su cuerpo identifica que es la hora de comer.

A largo plazo esto ocasiona diabetes, anorexia, bulimia... y claro, un aumento de peso considerable.

Imaginad una persona que desayuna con su pareja cuando se va a trabajar, se duerme dos horas, se levanta, desayuna otra vez, se da un paseo, hace la compra y de vuelta a casa se come un trozo de la barra de pan, cocina, prueba la comida varias veces, a mitad de mañana... un té y tres galletas, y chocolate, y se sienta ante el pc con un cuenco lleno de cereales, antes de comer, se sienta ante la televisión y se abre una bolsa de patatas fritas, las devora. y a la hora de comer... pues sin duda, un primer plato, un segundo, una fruta y un dulce.

Así todos los días, sin hacer caso a la gente de alrededor que le dice que coma un poco menos. Quiere, pero no puede. Se mira al espejo con ropa de talla ancha, muchos más kilos... es una rueda.


Pero llega un momento que tu cuerpo, y sobre todo tu mente te dicen ¡ BASTA! y en ese punto te olvidas de los precocinados, de los bollos del super, bueno, no del todo, pero sí en parte, comes menos. Desayunar dos veces... está de más. 

Las patatas fritas... solo por la tarde y un puñado. Guarda la bolsa, no la dejes a la vista. 

Come alimentos saciantes (aguacate, frutos secos, cereal integral, sopa, manzana, pera, berenjena, encurtidos).

Sal a pasear, busca la excusa perfecta, si tienes perro, es el compañero ideal, siempre va a querer salir y nunca te dirá donde quiere ir, tú decides el destino.

Medita, practica yoga, 

Poco a poco irás bajando peso, te sentirás mejor. Conozco gente que ha pasado situaciones similares a las que cuento, y está ahora mucho mejor que hace un tiempo.

viernes, 13 de enero de 2023

Día de la lucha contra la depresión.


 Hoy 13 de enero se celebra el día mundial de la lucha contra la depresión.

Un trastorno que afecta a buena parte de la población.

Sus síntomas son de lo más variado, y no afecta a todas las personas por igual.

Desde AFDA https://asociacionafda.com/ explican los síntomas de la siguiente manera:

Síntomas de la depresión:
  • Sentimientos persistentes de tristeza, ansiedad, o vacío.
  • Sentimientos de desesperanza y/o pesimismo.
  • Sentimientos de culpa, inutilidad, y/o impotencia.
  • Irritabilidad, inquietud.
  • Pérdida de interés en las actividades o pasatiempos que antes disfrutaba, incluso las relaciones sexuales.
  • Fatiga y falta de energía.
  • Dificultad para concentrarse, recordar detalles, y para tomar decisiones.
  • Insomnio, despertar muy temprano, o dormir demasiado.
  • Comer excesivamente o perder el apetito.
  • Pensamientos suicidas o intentos de suicidio.
  • Dolores y malestares persistentes, dolores de cabeza, cólicos, o problemas digestivos que no se alivian incluso con tratamiento.
Es importante en todo momento contar con el apoyo de familiares y personas de tu entorno cercano.
Sin duda la ayuda de un buen profesional es determinante en estos casos. 

Soy consciente de que las demoras en salud mental por parte del servicio público de salud, son largas, y por tanto, si deseamos una buena atención en salud mental, debemos recurrir, al sector privado, pero invertir en salud mental, es invertir en tu estado general de salud.

A veces te dominará, pero tú eres quien debe sacar fuerzas para levantarte cada día. buscar un motivo para hacerle frente. 
La familia, los hijos, quedar con amigos/as, pasear, hacer deporte, algo de arteterapia... 

Años después de empezar a convivir con ella, se que no me gusta tenerla en mi vida. Es mi compañera de viaje, pero cada vez la dejo acompañarme a menos sitios.

Hay situaciones, días, momentos, motivos... en que ella vendrá a verte, y será entonces cuando te incomode, y quiera manejar tu día, tu vida, te hará creer  cosas que no son ciertas...

Pero no dejes que se adueñe de tí. Porque  tú y solo tú debes ser dueñ@ de tu vida.




martes, 10 de enero de 2023

¿PARA QUÉ CAMINO?

    Caminar es un hábito muy saludable, pero que despierta mucha pereza, por el propio esfuerzo físico, de caminar por caminar, sin un lugar concreto a donde ir, y luego está la comodidad de ir en coche a cualquier parte, o la cómoda excusa de las inclemencias climatológicas. Pero hay que caminar, al menos una horita al día ¿Y para qué caminar por caminar?

    Hay muchas razones por las que caminar. Primero por salud. Parece que no, pero andar una horita todos los días, al ritmo más fuerte que podamos tener, nos ayuda a perder un poquito de peso, o como poco a no engordar más de la cuenta. Nos ayuda a que la circulación sanguínea se mueva, manteniendo el corazón en forma, reduciendo el riesgo de sustos indeseables. Tonificamos muslos y el culete. Podremos evitar que nuestros huesos se oxiden, manteniendo su flexibilidad y elasticidad, que acompañándolo con un buen vaso de leche, o un yogurt, los reforzaremos con una buena dosis de calcio. Y lo más importante de todo, nos da el aire, y si tenemos pasión por escribir, podemos ver, o vivir, anécdotas curiosas dignas de ser plasmadas sobre el papel, o para compartir con nuestras amistades y familiares. Pero caminar, tiene una función extra, que podemos aplicar.

   Al caminar, podemos hacer dos cosas. La primera es concentrarnos en nuestra respiración, en todo cuanto nos rodea, (una especie de meditación), y nos daremos cuenta, que nuestras calles o parques, cobran mayor vida de lo habitual, incluso veremos detalles que de costumbre no veríamos, lo que nos puede hacer sentir afortunados de vivir en el barrio en el que estamos, ver su encanto, por muy escondido que esté. La otra cosa que podemos hacer, es reflexionar. Plantearnos ciertas cosas, desde un punto de vista reflexivo, pensar en soluciones y respuestas, a ciertas tesituras de nuestro día a día, o sobre nosotros mismos. O por lo contrario, podemos buscar nuestro propio desahogo, hablando con nosotros mismos.

   Así que, si os faltaba razones por las que caminar, ya tenéis una buena lista, que debería motivaros a mover las piernas por las mañanas, pero si os falta algo de motivación, porque no os gusta caminar solos, rebuscar en internet, porque os aseguro, casi a ciencia exacta, que encontraréis grupos de senderismo o simplemente, para caminar por la ciudad. Lo siento mucho, pero ya no tenéis excusas, para caminar al menos una horita al día, y si vais en un grupo, luego, podéis tomaros un café, y aprovechar ese tiempo, para conoceros un poco mejor

    ¿Qué más puedo decir, para haceros entender, que caminar por caminar, está lleno de ventajas, si sabemos encontrárselas? ¡A caminar! 

lunes, 9 de enero de 2023

REDES SOCIALES, O PALIAR LA SOLEDAD SIN SALIR DE CASA

Ayer leía un artículo que decía que perder una amistad causa el mismo dolor que perder a una pareja. Y puede decir desde mi experiencia que así es.

O soy rara avis, o yo al menos necesito tener contacto diario con algunas personas de mi entorno. 

Y para esto las redes sociales ayudan bastante. Así es más difícil perder aun amigo, perder el contacto, hacen que las distancias sean más cortas.



Durante la pandemia de 2020, aprendí a valorar un mensaje de whatsapp algo que cuesta escribir un minuto, y que puede hacer feliz a quien lo recibe, durante horas.

Saber que esos amigos que viven lejos están bien, compartir una foto, un audio de algunos segundos para oirse... es algo que podemos hacer en un corto espacio de tiempo, en casa, en un bar, en una pausa de clase.. cualquier momento es bueno para decirle a esa persona que estás bien, que te acuerdas de él /ella.

Los grupos de whatsapp están bien para compartir temas comunes, planificar una quedada presencial, un evento, o escribir de manera eventual, sí, participo en tres grupos, me ayudan a paliar la soledad, pero los silencio alguna vez para que no me invadan 100 mensajes de buenas noches a las tantas de la noche.

Y no hablemos de las videollamadas, son a veces un asalto, pues si no te avisan, te pillan por menos de nada en pijama y con los pelos desordenados. que, ojo, está muy bien acortar distancias, vernos las caras, pero un poco de orden.

Llamarse por teléfono es otro cantar, cada vez nos llamamos menos, y si osamos a llamar a alguien, la llamada puede alargarse más de una hora. Que sí, está muy bien, porque por el tono de voz percibes el estado de ánimo, empatizas un poco más con la persona con la que hablas, no es tan frío, pero acabas poniendo el manos libres para que la muñeca no acabe torcida.

Sigo pensando aun así, que la mejor relación social es una quedada. 

Esos cafés de los lunes a las cinco, esos abrazos que sólo te puedes dar con tus amistades en persona, el contacto físico, los gestos, esas risas, el sólo placer de arreglarte para tomar algo con alguien, salir a la calle, que te de el aire... 

Lo importante de todo esto, es que, sea de la forma que sea, mantengamos el contacto con las amistades, que sepan que estamos al otro lado, que si lo necesitan nos dejen un mensaje, que tal vez contestaremos a las dos de la mañana. pero al menos, mientras ese amigo/a nos escribía se sentía acompañado.

Mientras escribía esta entrada, he recibido 10 mensajes deseando que descanse bien, y en efecto, voy a descansar, con las redes silenciadas. 

Pero al menos alguien me da las buenas noches, no me duermo sola.




viernes, 6 de enero de 2023

PORQUE LOS REYES MAGOS, TAMBIÉN SE EQUIVOCAN

     En estos días tan señalados, la Navidad y los días de los Reyes Magos, son fechas que para los adultos, no son las mejores, pero para los más pequeños, ver la ilusión, la emoción del descubrimiento tras el papel de color y figurines, es la clave de esas fechas y lo mejor para ellos. Pero a veces, los Reyes Magos, también pueden equivocarse, y así lo hicieron saber, mis sobrinas de cuatro y cinco años de edad.

    Mientras la televisión, ya amargaba el 2023 con nefastas noticias, mi sobrinas se acercaron a su padre y a su madre. La mayor miró con seriedad a mis hermanos, con ojos decepcionados y cara desilusionada, mientras que la pequeña, miraba a su madre, con ojos frenéticos y mueca enfurecida, anunciando un discurso, que jamás me hubiese imaginado.

             Papá, mamá, la razón por la que quería, que hablaseis con Melchor, es porque él entendería, que en estos días, tan feos que tenemos, nos hace falta protegernos, y por eso yo les pedí o un perro y un gato o bien dos perros más, para que todos estemos bien y que nadie nos haga daño.”

    ¿Cómo le explicas a una niña de cinco años, que su reproche a los Reyes Magos, está injustificado, cuando te mira tan fijamente, con ganas de llorar? No puedes. Tan solo puedes aceptar que ese año los Reyes Magos se han equivocado de regalo, y prometer, que al siguiente año, hablarás personalmente con Melchor.

Un Lugar...





Existe un lugar en esta ciudad, donde dejar volar las ideas.

Una plaza donde sentarse, y mirar fijamente a una puerta. 

Un espacio para escribir, para soltar todo o casi todo lo que nuestras cabezas llevan dentro.

Es un lugar tranquilo, a veces al aire libre, otras bajo techo.

Allí, donde nadie puede verme, nadie me observa, soy yo misma

Allí dejo casi todo lo que ocupa espacio, y que ya molesta, pues quiero hacer espacio para nuevas vivencias.

A veces me saco un café, me siento en un sofá y leo.

A veces abrazo corazones, y sano heridas sin ser enfermera.

Y algunos días, siempre en buena compañía, dejo mi mente volar.

construyo con las palabras obras de arte, capaces de cambiarlo todo.


Y de esa construcción, nació este blog. 


miércoles, 4 de enero de 2023

RUMIA, ESA GRAN ENEMIGA

    ¿Qué es la rumia? Rumia es un término coloquial, que alguna vez habrán escuchado, y para hacer referencia, a ese conjunto de pensamientos e ideas que se acumulan en nuestra mente, que no dejan de hacer especial hincapié, en problemas y preocupaciones de nuestra vida cotidiana, ya sean problemas laborales, familiares, amistades o de salud, que nos puedan generar ansiedad, angustia y malestar. 

    La rumia es nuestra peor enemiga, reside en nuestra mente y nos acompañará toda la vida, pero podemos hacerle frente de diversas maneras. La primera opción más inmediata y recomendable, es acudir a un psicólogo, que pueda ayudarnos a controlar ese tumulto de pensamientos desorganizados. La segunda opción, es la meditación, ya sea por medio del Mindfulness, o los métodos de meditación budista, que son un tanto diferentes. En cuanto a la tercera opción, es hacer frente a los problemas, pero en mi experiencia, no nos vale de cualquier manera. 

    Para llevar a cabo, la tercera opción, tenemos que plantearnos dos cosas, lo primero, qué queremos conseguir y si podemos conseguirlo, y lo segundo y aún más importante, es el cómo queremos afrontar el problema.

    Un ejemplo muy burdo que se me ocurre, es el planteamiento, de un choque de pensamiento con un amigo o un familiar ¿Cómo quieren afrontar ese problema, a gritos y a golpes, o con un dialogo abierto y comprensivo? ¿Cuál de esas dos opciones, les hará sentirse cómodos consigo mismos, cuál de éstas dos opciones, no les hará sentirse culpables, tontos, o como quieran definirse? Y repito, con ustedes mismos, no con la otra persona. ¡Esa es la clave! Escoger la opción, que luego no les haga pensar sin descanso en los agotadores, tendría, podría, habría o debería haber dicho o hecho, si hicieron mal, o si pudieron hacerlo mejor. 

    

La amistad. Un tesoro.


Las amistades. 

Esos seres que la vida nos pone en el camino para compartir tiempo, inquietudes,  para ayudarnos cuando estamos hundidos, para salir de fiesta.

Esas personas que muchas veces quitan tiempo de su vida, o la modifican un poco, sólo por pasar tiempo juntos

Son necesarias porque el ser humano es un ser social,  necesita relacionarse con sus iguales.

Hay que cuidarlas, y como tal, cuidar de tu gente no es meterse en su vida, atosigar... aunque a veces esto sucede sin que nos demos cuenta.

Las convertimos en un apoyo vital en algunos momentos, y no sabemos pasar un solo día sin saber si están bien.

Cuesta hacer esto,  pero a veces es bueno echarse de menos. 

Aunque también, tengo que decir que en los tiempos de redes sociales,  aunque no podamos vernos, a veces por distancia, a veces por falta de tiempo, siempre es bueno mandarse un whatsapp, o una breve llamada. 

No descuidemos a quien está de nuestro lado. Las amistades son un tesoro maravilloso.



lunes, 2 de enero de 2023

¿Y SI FUERAMOS COMO...?

     En una ocasión, leí en un artículo en el que señalaban tanto a Homer Simpson, como a Bob Esponja, como dos auténticos filósofos. El primer impacto cuando leí dicho artículo, fue el de incredulidad, y como la gran mayoría estarán pensando, me eché a reír, como posiblemente ustedes, al leer estas primeras líneas.

    No costó mucho tiempo, en el que le comentase y enseñase a mis amistades dicho artículo, y como bien cabe esperar, ellos, no tardaron en reír a carcajadas y hacer una serie de bromas, en las que yo mismo, también participé. No obstante uno de nosotros, se planteó en serio por un momento, la posibilidad de que estos dos personajes de animación, pudieran aportar un pequeño pellizco filosófico, con el que hacer frente a las dificultades del día a día, y yo por un momento me lo tomé en serio.

    Al ponerlo en práctica, cogí el concepto del carácter risueño y optimista de Bob Esponja, y la debida despreocupación de Homer Simpson por los problemas, que junto a la meditación, ya sea por medio del Mindfulness o métodos budistas, me dieron un resultado de lo más satisfactorio. Así que, por experiencia propia, buscando un equilibrio entre estos tres elementos, encontré una mentalidad, estilo y forma de vida de lo más agradable.

    Los pensamientos que podían amargarme el día, la semana, el mes, incluso el año, vulgarmente conocida como rumia, dejaron de tener tanto peso y tanta importancia como la que solía tener. Empece a priorizar los auténticos problemas que debía y podía resolver. Así, con menos problemas corroyendo mi mente, me sentí mucho más liberado, y comencé a ver la vida con mayor optimismo, y haciendo aún más efímero lo negativo, y sacando lo positivo, o haciendo más llevadero, los momentos más complicados, como por ejemplo ingresar en el hospital por mi insuficiencia renal.

    En conclusión y para terminar, gracias al equilibrio que encontré entre la alegría y la despreocupación, el Mindfulness y enseñanzas budistas, que leí y aprendí de forma autodidacta, ahora puedo disfrutar con mayor intensidad cada momento de mi vida.

  

domingo, 1 de enero de 2023

A CORTA DISTANCIA

    En la serie cómica de Community, que recomiendo a cualquier amante de cine y televisión, el personaje Pierce Hawthorne, interpretado por el actor Chavy Chase, dice: 

El ser humano está diseñado, para escuchar a corta distancia, porque en este área, está la gente que importa. La gente que te quiere.

    Debo decir que esta frase en concreto, y en estas fechas recientemente pasadas, es una gran verdad. En ocasiones, o en ciertas fases de la vida, y me atrevo a concretar en la adolescencia, según mi experiencia, hay momentos, en la que tenemos una necesidad de saber, conocer, o controlar todo cuanto esté a nuestro alrededor, y es tal esa necesidad, que nos olvidamos lo que realmente importa, lo que tenemos cerca. Y cuando nos damos cuenta, de que hemos perdido el tiempo, deseando controlar todo aquello que está en la lejanía, es demasiado tarde para percatarnos, de que hemos perdido en mayor o menor medida, lo que teníamos cerca, a nuestro alcance. Lo peor es que cuando queremos recuperarlo, es muy complicado y a veces, imposible. 

    Así que, con estas fechas ya pasadas, estrenado ya el 2023 os dejo mi pequeña reflexión. No pretendan tener el control de nada, que no esté cerca del alcance de su vista y oídos, disfruten de las personas que tengan cerca, familiares, amigos y quizá algún vecino, y no escuchen sus confabuladoras mentes, y sé bien de lo que hablo, y como ya he dicho, dedíquense a disfrutar del tiempo que pasen con esas personas cercanas, del día a día, pues puedo permitirme asegurarles, que la vida será mucho más amena, agradable, amable, y en cierto modo, un poco más sencilla.




Propósitos de Año NUevo


Todo el mundo dice que hace propósitos al empezar un nuevo año.

Y me pregunto si acaso lo hacen para estar más presionados de lo normal.

Es decir, si tú ya te planteas en enero ir al gimnasio, dejar el tabaco, estudiar algo, tener hijos, casarte... vamos lo que todo el mundo se plantea, tú solit@ te vas a agobiar al ver que no llegas a cumplir esos propósitos que, ojo, a veces creo, vienen impuestos por la sociedad. no por nuestro deseo.

Hay que ser realista, pensar en las metas que NOSOTROS, queremos para hacer esta vida un poco mejor, pero a nuestro gusto, no al de los demás, pues ellos no deben vivir nuestras vidas.

Yo me propongo escribir un poco cada día, bajar un poco de peso (se que esto es lo más difícil de todo lo que me planteo), y ser más feliz.

Lo de pedir trabajo, también puede valer pero eso es como lo de encontrar una pareja, no depende solo de mí sino de una tercera persona que debe aceptarme.

Lo dicho, busca propósitos pequeños, sencillos, y deja que el nuevo año te sorprenda con más páginas en blanco.

Si te complicas las metas... ellas te harán más difícil el camino.


Darse tiempo, para volver.

Lo sabemos. Este blog lleva un par de semanas parado. Quizás sea que nos faltan ideas, tiempo....  Aunque tal vez, y hablo por mí, el reset ...