Esta silla no es un asiento cualquiera.
Es la que cada lunes de 4 a 5 de la tarde soporta a mis neuronas, a mi cuaderno y mis ideas.
Ella tiene un lugar privilegiado en primera fila, ante la pantalla donde las actividades se van proponiendo.
Escribir es un ejercicio terapéutico.
Aquí os dejo algunos beneficios que tiene la escritura:
• Escribir puede ayudarnos a desbloquear algunas emociones.
• Hace más claras nuestras metas y deseos o ayuda a comprender situaciones que nos producen problemas con otros.
• La capacidad para gestionar los problemas a través de la escritura, nos aporta salud y bienestar.
• Refuerza nuestra autoestima.
• Ayuda al sistema inmunológico, pues aporta felicidad y tranquilidad, dejando de lado el estrés y la ansiedad
• Es una aliada para superar los miedos, porque nos pone frente a ellos para desarrollar en nosotras no necesario para actuar en consecuencia por aquello que queremos.
Yo escribo poesía y relato desde hace años, décadas incluso.
Pero desde hace 10 meses asisto cada lunes a un taller de escritura creativa que se imparte cada lunes.
Ahí ocupo la silla de la imagen, y suelto mis ideas, mis sensaciones, escucho a mis compañeros/as, a nuestro profesor... y compartimos todo lo que nuestras mentes plasman.
Hoy es lunes, son las 16.30 de la tarde, pero es festivo y no hay taller, así que he pensado que es el mejor momento para escribir esto, y poner en valor lo terapéutico de la palabra.

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